EL DEPORTE ESPAÑOL VIVE OTRA JORNADA GLORIOSA CON EL TRIUNFO DEL MANACORÍ.
Tarde lluviosa en Londres, demasiado lluviosa, lo cierto es que este año todo el torneo ha estado muy interrumpido por el líquido elemento. Aún así, con la tarde desapacible, volvíamos a sentir como esta tarde de domingo iba a ser especial.
El vigente campeón de Roland Garros (4 triunfos consecutivos), el Español Rafael Nadal acometía por tercera vez consecutiva su asalto al trono regido durante 5 años consecutivos por el número uno del mundo, el suizo Roger Federer. Nadal se encontraba ante su tercera final consecutiva, las tres ante el mismo contrincante, el suizo Roger, extraordinario jugador y gran tipo. Lo cierto es que son grandes amigos, el respeto entre ellos es mutuo y se comportan dentro y fuera de la pista de juego como auténticos caballeros. Que sirva este apunte como mi primera felicitación a los dos. Lo han demostrado en todos los partidos en los que se han enfrentado hasta ahora. Hay que disfrutar de estos partidos, sobre todo cuando participan los dos mejores tenistas del mundo.
La sede de la final, la central del All England Lawn Tennis and Croquet Club,
acogía la final del torneo masculino. Wimbledon es dentro de los cuatro grandes del año, el mejor, sin dudarlo,.Es mi opinión. Creo así por su organización, su tradición y su alto nivel de juego para poder jugar en hierba. En este tipo de superficies es donde se descubren a los Grandes. Los dos contrincantes de la final son los dos más grandes, razón de ser por lo que son número uno y número dos.
La final comenzaba con puntualidad Británica, a las cuatro de la tarde del Domingo 6 de Julio de 2008. Como hemos comentado antes la tarde era desapacible y la lluvia habia hecho un descanso para que pudiera comenzar el partido. Desde el principio del choque nos dimos cuenta de que algo había cambiado respecto a las finales anteriores. Se encontraba Nadal en muy buen estado de forma y había estado trabajando mucho para poder llegar con garantias hasta esta su tercera final contra el número uno. Rafael comenzó a tomar el mando del encuentro, pronto rompió por primera vez el saque de Roger y avanzaba a conseguir el primer set, lo cual hizo algo más tarde por 6/4. El segundo set contaba la misma historia, Nadal conservaba sus saques como un campeón, luchando todos los puntos como siempre y sin dejar ninguna bola por perdida, había mejorado también mucho en el servicio y conseguía avanzado el partido repetir el mismo tanteo del set anterior y ponerse así en clara ventaja para ganar la final respecto al suizo.
A partir del comienzo del tercer set los oscuros nubarrones fueron acercándose de manera inevitable al cielo de Wimbledon, para comenzar a llover sobre la pista cuando el tanteo en el set era de empate a dos juegos. Jugadores se retiraban al vestuario a la espera de la reanudación.
La espera había sido larga, el chaparrón duró algo más de media hora, a partir de ahí la reanudación se ponía en marcha. Roger Federer había aprovechado el parón para descargar tensión y concentrarse, de que manera se concentró que los dos siguiente sets del partido eran para el suizo, eso sí, sufriéndolos, ya que ambos sets terminaban con tie break (muerte súbita). Sufriendo sobre todo en el del cuarto set, donde Rafael Nadal estuvo a punto de llevarse el torneo cuando dispuso de varias bolas de partido. Pero Roger había conseguido igualar el partido y llevaba camino de llevarse su cuarto Wimbledon consecutivo. Quedaba el ultimo set, el día ya oscurecia, ambos jugadores estaban pegándose una maratón de tenis y Rafa Nadal tendría que ir a por la heroica para poder conquistar su torneo preferido, el que más le gusta desde que era niño.
Comenzado el último y definitivo set, la impaciente lluvia apareción de nuevo sobre la Central, era el momento más inoportuno, pero no había más remedio que recoger los equipos e irse de nuevo a los vestuarios y aguardar pacientemente la tensa espera. Durante esta parada nos dio tiempo a algunos a recomponernos y tomar algún tentempié, pues aunque no éramos nosotros los que jugábamos, si que nos encontrábamos como si estuviesemos en la misma pista.
Transcurrió menos tiempo que la parada anterior y de nuevo los jugadores salieron a la hierba a intentar terminar el partido. El cielo se oscurecia poco a poco, no ya por la lluvia, sino porque habian pasado más de 5 horas desde el comienzo del partido y la noche se acercaba a pasos agigantados. Este tercer set transcurrió de nuevo muy igualado, como el tercero y el cuarto, la diferencia es que en este último no habría tie break. Para ganar se tendría que superar al contrincante por dos juegos de diferencia. Nadal estaba entero, Federer conservaba su saque sin problemas, aunque algunos síntomas de fatiga se le comenzaban a ver al suizo. Rafa se conservaba entero, es un toro, parecía para el como si no llevase tantas horas de tenis. Fue fundamental para Rafa, siempre lo es, sus ganas, su voluntad y su coraje. Esa furia que le pone le llevó a romper de nuevo el saque del suizo y ponerse en ventaja , ocho juegos a siete, para ganar definitivamente el partido. A nuestro campeón le faltaba culminar la proeza y ganar su servicio. El juez de silla les avisaba de que si no acababan con prontitud se vería obligado a
suspender el partido hasta el día siguiente. No hizo falta, Nadal ganó su servicio y el partido concluyó, el caía al suelo y rompía a llorar víctima de la inmensa alegria que recorría su cuerpo. Se levantó a duras penas, corrió a saludar a su amigo Federer y de ahí corrió ascendiendo como una araña por la grada de la pista para abrazarse con toda la familia que había acudido a verle. Estaba pletórico, el público le jaleaba mientras andaba por las gradas para poder también agradecer a los Príncipes de Asturias su presencia. A partir de entonces, entrega de trofeos y felicitaciones copiosas y agradecidas.
Rafael Nadal conquistaba su primer Wimbledon, lo hacía de una manera épica, venciendo al número uno del mundo en un partido muy igualado pero que el supo concluir con maestría para terminar llevándose la copa dorada de campeones. Fue la final más larga de la historia de wimbledon, no solo por las interrupciones, sino por el tiempo de juego en sí.
Manolo Santana era el último Español en conseguir tan ansiado título, han tenido que pasar 44 años desde entonces, para que Rafael Nadal se corone como Rey de la hierba londinense. Otro de los grandes de este torneo, el norteamericano John Mcenroe afirmaba que esta había sido la mejor final de Wimbledon de todas las que él ha podido ver.
La victoria del Rafael Nadal viene a cumplir el más ansiado sueño del Manacorí, ha sufrido mucho, pero ha sabido esperar su momento, es grande, como deportista y como persona y entra con letras de oro dentro del Olimpo de la élite deportiva mundial. Yo sinceramente ya lo catalogo como el mejor deportista que hasta ahora ha dado nuestro pais. Enhorabuena campeón, eres el mejor, ya queda menos para conquistar el número 1.
VIDEO DEL ÚLTIMO JUEGO DEL PARTIDO, NO SE LO PIERDAN, VALE LA PENA VERLO HASTA EL FINAL.
























