LA NAVE PHOENIX ENVÍA IMÁGENES QUE PODRÍAN SER GOTAS DE AGUA LÍQUIDA EN MARTE

SEGÚN LOS CIENTÍFICOS DE LA MISIÓN.

1234953587_0La sonda Phoenix de la NASA ha captado una imagen que podría ser la primera fotografía de agua líquida en Marte. A pesar de que la instantánea está abierta a diferentes interpretaciones, algunos de los científicos responsables de la misión están convencidos de que se trata de gotas de agua que salpicaron a la nave en el momento de su aterrizaje en la superficie del planeta rojo.
Esta hipótesis estaría respaldada por el hallazgo previo de sales percloradas en Marte, ya que estos minerales pueden mantener el agua líquida a temperaturas bajo cero.
Los investigadores que defienden esta interpretación de la imagen consideran que el efecto anticongelante de estas sales hace posible que exista agua líquida en grandes cantidades bajo la superficie del planeta. No obstante, señalan que probablemente es demasiado salada como para que puede albergar vida tal y como la conocemos.
El estudio que propone esta teoría, firmado por 21 científicos que participan en la misión de la agencia espacial estadounidense, se presentará en marzo en la Conferencia de Ciencias Lunares y Planetarias que se celebrará en Houston (Texas). Sus contenidos, sin embargo, se han filtrado a la revista New Scientist, que los ha presentado hoy en su página web.
Unos pocos días después de que la sonda Phoenix aterrizara en Marte el pasado 25 de mayo, envió una primera imagen que mostraba unas misteriosas manchas sobre una de sus patas. Curiosamente, el tamaño de estas manchas creció a lo largo de las siguientes semanas, y desde entonces los científicos de la misión han estado debatiendo acaloradamente sobre su origen.

CANALES EN FORMA DE RIO.

La intrigante posibilidad que defienden ahora los principales investigadores de la misión es que se trata de gotas de agua salada que aumentaron al absorber vapor de agua de la propia atmósfera del planeta.
Hasta ahora, ya se han detectado canales con forma de río y otras estructuras geográficas que han sido interpretados como indicios de que, al menos en el pasado, hubo grandes cantidades de agua en Marte. Ahora, sin embargo, la superficie parece estar totalmente seca, aunque algunos cambios en la forma de sus cráteres a lo largo de varios años sugiere que hoy todavía existen acuíferos subterráneos que ocasionalmente expulsan chorros de agua hasta la superficie.
En principio, los científicos creen que la zona donde aterrizó la Phoenix, en el polo norte marciano, hace demasiado frío como para que exista agua líquida. Hay que tener en cuenta que la temperatura jamás superó los 20 grados bajo cero durante los cinco meses que duró la misión.
Sin embargo, el agua salada puede mantenerse líquida a temperaturas mucho más bajas. Y las sales percloradas, que fueron detectadas por primera vez en Marte por la Phoenix, podrían tener un efecto anticongelante muy potente. De hecho, los científicos consideran que estos minerales podrían mantener el agua líquida incluso a temperaturas de 70 grados bajo cero.
“Según nuestras estimaciones, puede existir agua salada en forma líquida en el subsuelo de todo el planeta”, asegura Nilton Renno, de la Universidad de Michigan, el principal firmante del estudio. Es muy posible que la imagen captada por la Phoenix representen la primera evidencia directa de que esta teoría es correcta.

FUENTE: www.elmundo.es

LA NASA DETECTA LA PRESENCIA DE VAPOR DE AGUA Y CO2 EN UN PLANETA FUERA DEL SISTEMA SOLAR

EL HALLAZGO HA SIDO PUBLICADO EN LA PRESTIGIOSA REVISTA NATURE.

planetahd187933bEn los últimos años, el descubrimiento de metano y las sospechas de la existencia de vapor de agua han mantenido en el punto de mira a un planeta fuera de nuestro Sistema Solar conocido como HD189733b. Ahora, la NASA y un estudio de Nature confirman, respectivamente, la presencia de dióxido de carbono y agua en su atmósfera, todos ellos compuestos químicos que hacen soñar con la vida extraterrestre.
HD189733b, que se encuentra a 63 años luz de la Tierra, es un Júpiter caliente relativamente fácil de estudiar para los astrónomos. Está tan cerca de su estrella que le da nombre, HD 189733, que tarda sólo 2,2 días en girar en torno a ella.
Este exoplaneta tiene dos características interesantes. Es el exploneta de tránsito más luminoso de entre los que se conocen, lo que facilita el estudio por espectros a los astrónomos, quienes comparan las emisiones de luz del exoplaneta cuando pasa delante y detrás de su Sol. Estas diferencias permiten deducir la composición atmosférica del planeta, pues cada molécula tiene una forma distinta de emitir la luz.
La segunda característica concierne a las expectativas de la Humanidad: HD189733b tiene unos 1.200 grados Kelvin (más de 900 grados Celsius), una temperatura que, pese a las esperanzas, es incompatible con la vida. «Está claro que el dióxido de carbono no tiene nada que ver con la vida en esa atmósfera», explica Javier Armentia, astrónomo y director del Planetario de Pamplona. «También hay mucho CO2 en Marte, y en Venus, y que sepamos, allí no hay vida», añade.
No obstante, el descubrimiento de CO2 y vapor de agua en este exoplaneta es la culminación de una serie de resultados que se están extrayendo de HD189733b, «un planeta que está dando mucho juego», en palabras de Armentia. Así lo confirma el estudio publicado hoy en ‘Nature’, que viene a aportar nuevos datos sobre este planeta.

UN MÉTODO EFICAZ PARA LA BÚSQUEDA DE VIDA

Según la investigación de Carl Grillmair, del Spitzer Science Center (EEUU), y colegas, efectivamente hay vapor de agua en HD189733b, pero además éste es más abundante en su cara diurna, la que mira a su Sol.
Como la Luna, este exoplaneta muestra siempre la misma cara a su estrella. La esperanza es lo último que se pierde, y se había barajado incluso la idea de que, en su cara oscura, la temperatura de HD189733b pudiese ser apta para la vida. Algo que se descartó con la sospecha de vientos muy rápidos en el planeta. «La atmósfera de ese planeta está girando muy rápidamente. Eso quiere decir que probablemente tenga enormes ciclones tropicales», continúa Armentia. «Es imposible pensar que la parte oscura sea fría».
El estudio de ‘Nature’ viene, precisamente, a dar soporte a esta idea. «Si hay más presencia de vapor de agua en la zona diurna del planeta, significa que la composición de la atmósfera cambia según gira. Debe haber una circulación con vientos importantes», puntualiza el astrónomo.
El estudio se basó en las imágenes recogidas por dos telescopios espaciales de la NASA, el Hubble y el Spitzer. Los científicos midieron la luminosidad tanto del planeta como de su estrella durante una sucesión de eclipses secundarios restando al espectro tomado antes y después del eclipse el espectro obtenido durante el evento.
Un comentario publicado en la misma revista ‘Nature’ por el astrofísico Drake Deming extrapola las posibilidades de este método mediante eclipses para poder hallar vida en otros planetas más candidatos. En la búsqueda de vida extraterrestre, escribe Deming, «el vapor atmosférico no es un biomarcador. Sin embargo, tenemos que aprender primero a detectar estas moléculas abundantes antes de poder identificar señales más sutiles de moléculas más escasas como el oxígeno molecular. Grillmair y sus colegas han dado ese primer paso».
Por su parte, Mark Swain, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, asegura que «el futuro de esta nueva frontera de la ciencia es extremadamente prometedor porque esperamos descubrir muchas más moléculas en las atmósferas de otros exoplanetas».

FUENTE:  www.elmundo.es