BELLA

BUEN CINE Y BUENOS VALORES, QUE MÁS SE PUEDE PEDIR.

bella-poster-0Ha llegado para quedarse. La película “Bella” ha llegado a las salas españolas con el mismo ímpetu que su productor e intérprete Eduardo Verástegui. Fue a principios del mes de Noviembre cuando la película aterrizó en España, desde entonces hasta ahora se mantiene semana tras semana con un nivel de audiencia y recaudación que ya desearían muchos de los “cineastas” de nuestro pais. Enhorabuena y felicidades, porque la película lo merece. El truco es sencillo, hacer buen cine, una buena historia y que además pueda transmitir al que la vea, sensaciones ,inquietudes y valores, los cuales no solemos tener presentes en nuestra ajetreada vida diaria.

Esta película es muy clarificadora en este sentido. El que vaya buscando algún tipo de “solución” para algunos de los problemas que ensombrecen a nuestra sociedad en este siglo, les sugiero que se acerce al cine y disfrute con “Bella”. El poder del Amor no tiene comparación con nada en este mundo y a través de él podemos llegar a resolver rápidamente nuestras teorias de exterminio de la vida humana cuando nos referimos al aborto y a la eutanasia. Les repito, vayan al cine, vean la película y luego me comentan.

SINOPSIS

José es una estrella de futbol internacional quien se encontraba en su camino para firmar un contrato multimillonario, cuando una serie de eventos desafortunados desencadenan el final de su carrera de manera abrupta. Ahora es el chef principal del restaurante de su hermano Manny. Nina es una bella camarera en dicho lugar, quien lucha por sobrevivir en Nueva York, descubre algo sobre si misma para lo cual no está preparada. Es así como un irreversible momento, hace que sus vidas den un giro inesperado, hasta que un simple gesto de bondad los lleva a unirse, convirtiendo un día ordinario en una experiencia inolvidable.

CRÍTICAS

No deja de ser significativo que cuando determinados directores del cine han realizado algunas obras maestras con alto contenido en valores éticos y espirituales, hayan coincido en elegir el término “bella” para titularlas. Sería larga la lista, aunque ahora me refiero a películas como “¡Qué bello es vivir!”, de Frank Capra (1946), que se convirtió en un clásico navideño; “La vida es bella” (1997), de Roberto Benigni, y en nuestros días, “Bella”, producida e interpretada por Eduardo Verástegui.
La tradición cristiana habló de los tres trascendentales, como tres dimensiones de la existencia y de la realidad: “verum”, “bonum” y “pulchrum”. Es decir, lo “verdadero”, lo “bueno” y lo “BELLO”. La esquizofrenia de nuestra cultura ha consistido en pretender separar la belleza de la bondad y de la verdad. Sin embargo, la belleza no es otra cosa que el reflejo de la verdad. Mientras que la santidad (la bondad) es la belleza encarnada. Por eso, no es de extrañar que cuando el celuloide ha sido transmisor de valores morales “buenos” y “verdaderos”, haya recurrido al concepto de “belleza” para expresarlos. En efecto, como decía el teólogo Von Balthasar, “lo primero que captamos del misterio de Dios no suele ser la verdad, sino la belleza”. Frente al concepto secularizado de “belleza”, nosotros creemos que la belleza es “aparición” y no “apariencia”.
Tengo que reconocer que cuando terminé de ver la película de Verástegui, salí un tanto desconcertado… Había supuesto que esta película, de la que tanto había oído hablar, sería novelabella1transmisora de sólidos argumentos con los que hacer frente a la “cultura de la muerte”. Nada de eso. No se trata de un filme apologético destinado a convencer a los convencidos, sino de un emotivo cuestionamiento sobre el rumbo de nuestra existencia. Creo que el auténtico valor de la película, lo percibimos a posteriori, en la medida en que intuimos su importante contribución para afinar nuestra sensibilidad. El lenguaje de esta película es el adecuado para llegar a interpelar al hombre y a la mujer de nuestros días: sólo cuando los afectos son “alcanzados”, llegamos a ser capaces de cuestionar nuestras razones o sinrazones.
“Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”
El filme comienza con esta frase, que resulta paradigmática en las historias personales que se entrecruzan a lo largo de su argumento. Cuando caemos en la tentación de soñar con una felicidad egocéntrica, propia del “triunfador”, inevitablemente, las cruces de la vida acabarán despertándonos bruscamente. ¿Es incompatible la felicidad con la cruz? En realidad, la plenitud de nuestra existencia no se alcanza en la huida del dolor, ni en la desesperación, sino afrontando y madurando en la tribulación… Algunas contrariedades acaban por convertirse en alegrías, cuando son aceptadas; e incluso, los episodios más oscuros de nuestra existencia, pueden resultar un acicate para entender nuestra vida como una ocasión de eficaz reparación.
La fuerza sanadora de la familia
Uno de los valores más importantes de “Bella” es que muestra claramente la fuerza que la familia ejerce en cada uno de nosotros, aportando estabilidad personal, seguridad, sanación, etc. Lo más duro del sufrimiento es tener que vivirlo en una situación de orfandad moral, porque entonces resulta inevitablemente destructor.
Eduardo Verástegui se dirige con esta película, de una forma muy especial, a todos los inmigrantes hispanos de EEUU, que corren los graves riesgos que se derivan del alejamiento de sus seres queridos y de la desestructuración de la institución familiar. La mayor pobreza de nuestros días es la carencia de la familia.
La fuerza evangelizadora del cine
Decía recientemente el cardenal Poupard, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, que “el cine puede construir una auténtica cultura de la vida”. Es imprescindible que seamos conscientes de que en la pequeña y en la gran pantalla, se está librando una batalla determinante entre “valores” y “antivalores”. No podemos ser tan ingenuos de acercarnos al cine como a una mera industria de entretenimiento. En realidad, como en tantos otros terrenos de la existencia, tampoco en el mundo artístico cabe la neutralidad.
Una vez más, se demuestran proféticas las palabras de Cristo: “El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama” (Lc. 11, 23).

Crítica de Monseñor José Ignacio Munilla, Obispo de Palencia.

No es una película de aventuras a lo Indiana Jones, aunque relata la gran aventura que es la vida. No es una película de guerra, aunque entra en la gran batalla que en la humanidad ahora se libra. No es película de amores sin más, pero permite asomarnos al verdadero amor. Me estoy refiriendo a esa película que en estos días venimos entrenando en las pantallas españolas y que lleva el sugestivo título de “Bella”.
Su protagonista y mentor, Eduardo Verástegui es mejicano, y ha dejado de ser galán para ser actor de otra manera, poniendo a disposición de otra causa sus muchos dones. A sus 28 años, en Hollywood, su profesora de inglés, Yasmine, comienza a hablarle de Dios, de cambiar de vida poniéndose al servicio del Señor y de los demás. De pronto, reconociendo su vaciedad dentro de la frivolidad del famoseo, recupera la fe católica en la que fue educado y que aún tenía que estrenar. Ha creado su propia productora para hacer un cine en donde lo que es valioso para Dios y para el corazón de los hombres, se ponga en escena, se cuente, se defienda, describiendo su belleza. Esta película, es la primera entrega de otras que luego vendrán.
La temática es la vida y la crítica del aborto. Ha tenido la inteligencia de no entrar en la ideología política de derechas o de izquierdas que suele haber detrás del aborto. Más bien se mueve en el problema humano que con todo aborto se plantea. Aquella mujer que queda embarazada, había sido antes “embarazada” por un sinfín de penalidades con las que la vida se hizo injusta con ella. El embarazo real ella lo suma a sus embarazos metafóricos, y todos los juzga como que complican y zarandean su dignidad, su libertad, su felicidad, agolpándose como una losa insufrible de soportar. El mensaje de la película es que acogiendo la vida, no dando cabida a la muerte, se adentra uno en una libertad, en una dignidad y en una felicidad que de pronto se te da, se te devuelve, se te estrena. Porque nunca el rechazo del embarazo real logra liberarte de los embarazos metafóricos que pueden haber llenado la vida de injusticia y rencor.
El niño que lleva en sus entrañas está tan vivo como ella, es tan digno como ella, y siendo más inocente que ninguno, es el más vulnerable. Tanto que ni siquiera puede elegir hablar con la madre para exponerle sus derechos, o salir en busca de su cobarde padre y pedirle cuentas. Defendamos la vida del más pobre, del más atacado, del más censurado, el niño, y con la misma pasión la vida de la madre tantas veces víctima de un cúmulo de abusos, marginaciones y soledades. Dentro de ese cúmulo, no es el menor la cínica defensa de unos derechos de la madre en contra del hijo que lleva en su seno. Derechos que dejan pingües beneficios a los que viven de esta maquinaria de matar. El aborto es terrible porque es el pecado más horrendo que ofende a Dios, porque quita la vida de alguien indefenso que existe aunque no haya nacido aún, y porque fomenta hipócritamente la más grande mentira: decir que salvamos a la mujer matando al hijo de sus entrañas. Como pueden atestiguar tantas mujeres que han abortado, cuando hacemos eso, estamos matando a los dos. Es el dato mejor guardado por quienes revestidos de una extraña progresía maquillan mucho dolor.
Sí, es demasiado bella la vida para abandonar en la tragedia a quienes más necesitan de nuestra ayuda antes, en y después de que las cosas sucedan. Es bella la vida, es bella la verdad y es bello el amor. No matemos en ningún modo lo que Dios nos ha regalado como un don.
El Señor os bendiga y os guarde.

Crítica de Monseñor Jesús Sanz Montes. Obispo de Huesca y de Jaca.

http://www.bellalapelicula.com
http://www.eduardoverastegui.com.ar/index.htm

HAY OTRAS ALTERNATIVAS MUCHÍSIMOS MEJORES A ABORTAR.

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http://www.derechoavivir.org

CAMINO

SE ESTRENA “CAMINO”, LA ÚLTIMA PELÍCULA DE JAVIER FESSER.

Las quejas de la familia de Alexia González Barros sobre ‘Camino’, la película de Javier Fesser que se estrenó este viernes, amenazan con empañar lo que la crítica calificó en el Festival de San Sebastian como un buen trabajo cinematográfico.
Alfredo González Barros dice que Javier Fesser les ha engañado. El cineasta madrileño se inspiró en la trágica historia de Alexia, fallecida en 1985, para escribir ‘Camino’, una historia muy similar aunque con matices. Pequeños cambios que han ofendido a la familia. Ante tal situación, contactaron con Fesser, y éste les prometió no mentar el nombre de Alexia durante la promoción de la película. Algo que no ha ocurrido.
Por otro lado, el hermano también ha manifestado que lo que más les duele es que al final del film, cuando muere la niña, sus familiares aplaudan. Hecho que no se corresponde en absoluto con la realidad, según explican, pero del que Fesser se excusa aludiendo que se ha inspirado en muchos casos y que en el fondo se trata de una ficción.
Sin embargo, la indignación de Alfredo González Barros llegó a lo más alto cuando escuchó a Fesser contestarle a un periodista en una rueda de prensa que la polémica escena final del aplauso ocurrió de verdad tal y como se cuenta en la película.

FE INAGOTABLE Y AMOR A JESUCRISTO.

La película, presentada en el Festival de San Sebastián, describe la aventura emocional de una niña de 11 años que se enfrenta al mismo tiempo a dos acontecimientos que son completamente nuevos para ella: enamorarse y morir. La película se estrenará el próximo 17 de octubre.
‘Camino’ es la historia de una niña de once años que, en un entorno muy religioso, el de su familia, sufre un tumor maligno que la deja paralítica en pocos días y la obliga a someterse a complicadas y dolorosas intervenciones médicas.
La niña que inspiró la película, Alexia González Barros, se encuentra en proceso de canonización por la extraordinaria madurez, impropia de su edad, con la que se enfrentó a la muerte. El Opus Dei también ha emitido una queja al considerar que se da una visión inexacta de las creencias de sus miembros.

UNA BUENA OPORTUNIDAD DE VER ALGO BUENO EN CINE ESPAÑOL, POR FIN.

Respecto a las quejas familiares antes comentadas, Javier Fesser ha indicado también que “los hermanos de Alexia saben muy bien” que el equipo de la película “sí ha querido” ponerse en contacto con ellos en varias ocasiones, que han respondido a sus cartas y que han sido invitados a ver la película para que pudieran opinar por sí mismos “y no por terceros”. “También saben -recalcó Fesser-, que la única referencia explícita a su hermana en la película es, y aquí asumo toda la responsabilidad, mi sincera y sentida dedicatoria”.
Por último, el equipo de la película se sumó a la invitación del Opus Dei para que el público conozca la verdadera historia de Alexia, “un ser humano con mayúsculas que merece todo nuestros respeto, cariño y admiración”.
“Quienes tuvieron el privilegio de compartir su vida, de conocerla personalmente y de quererla de corazón, han llevado a cabo un enorme esfuerzo, tras su muerte, por divulgar pública y detalladamente su vida y su periplo emocional con el respetable fin de que su ejemplo inspirase a millones de personas de todo el planeta, como así ha ocurrido. Ahora no parece justo lamentar que nosotros seamos unos de los que se han sentido conmovidos por su historia”, concluyó.

VÍNCULOS INTERESANTES.

ASOCIACIÓN CAUSA BEATIFICACIÓN ALEXIA.

http://www.alexiagb.org/web/info.htm

PAGINA DE LA PELÍCULA.

http://www.caminolapelicula.com