AQUEL CHIVATO DE LA POLICÍA FRANQUISTA

PUÑO EN ALTO, JOSÉ ÁNGEL FERNANDEZ VILLA

ESPAÑA-PSOE-ZAPATEROLa historia es vieja, pero no por ello menos impactante. José Ángel Fernández Villa (en la imagen, puño en alto,  entre Alfonso Guerra y Cándido Méndez), secretario general de SOM-UGT, líder socialista de la comunidad asturiana, amén de “histórico personaje” de la cuenca minera, arrastra tras de sí un turbio pasado político. Basta ojear en Internet las suculentas páginas del libro “Clandestinos”, firmado por José Ramón Gómez Fouscon, y presuntamente censurado por los poderes fácticos de la Comunidad asturiana, para aprender que Férnandez Villa, entusiasta actor secundario del trasnochado y patético acto protagonizado por Jose Luis Rodriguez Zapatero en Rodiezmo, fue en su ajetreada juventud un conocido confidente de la Policía franquista. Increíble….pero cierto.

FUENTE: REVISTA ÉPOCA , Nº1259.

ESA GENTUZA……(PATENTE DE CORSO, ARTURO PEREZ REVERTE)

ESA GENTUZA

perezrevertePaso a menudo por la carrera de San Jerónimo, caminando por la acera opuesta a las Cortes, y a veces coincido con la salida de los diputados del Congreso. Hay coches oficiales con sus conductores y escoltas, periodistas dando los últimos canutazos junto a la verja, y un tropel de individuos de ambos sexos, encorbatados ellos y peripuestas ellas, saliendo del recinto con los aires que pueden ustedes imaginar. No identifico a casi ninguno, y apenas veo los telediarios; pero al pájaro se le conoce por la cagada. Van pavoneándose graves, importantes, seguros de su papel en los destinos de España, camino del coche o del restaurante donde seguirán trazando líneas maestras de la política nacional y periférica. No pocos salen arrogantes y sobrados como estrellas de la tele, con trajes a medida, zapatos caros y maneras afectadas de nuevos ricos. Oportunistas advenedizos que cada mañana se miran al espejo para comprobar que están despiertos y celebrar su buena suerte. Diputados, nada menos. Sin tener, algunos, el bachillerato. Ni haber trabajado en su vida. Desconociendo lo que es madrugar para fichar a las nueve de la mañana, o buscar curro fuera de la protección del partido político al que se afiliaron sabiamente desde jovencitos. Sin miedo a la cola del paro. Sin escrúpulos y sin vergüenza. Y en cada ocasión, cuando me cruzo con ese desfile insultante, con ese espectáculo de prepotencia absurda, experimento un intenso desagrado; un malestar íntimo, hecho de indignación y desprecio. No es un acto reflexivo, como digo. Sólo visceral. Desprovisto de razón. Un estallido de cólera interior. Las ganas de acercarme a cualquiera de ellos y ciscarme en su puta madre.

Sé que esto es excesivo. Que siempre hay justos en Sodoma. Gente honrada. Políticos decentes cuya existencia es necesaria. No digo que no. Pero hablo hoy de sentimientos, no de razones. De impulsos. Yo no elijo cómo me siento. Cómo me salta el automático. Algo debe de ocurrir, sin embargo, cuando a un ciudadano de 57 años y en uso correcto de sus facultades mentales, con la vida resuelta, cultura adecuada, inteligencia media y conocimiento amplio y razonable del mundo, se le sube la pólvora al campanario mientras asiste al desfile de los diputados españoles saliendo de las Cortes. Cuando la náusea y la cólera son tan intensas. Eso me preocupa, por supuesto. Sigo caminando carrera de San Jerónimo abajo, y me pregunto qué está pasando. Hasta qué punto los años, la vida que llevé en otro tiempo, los libros que he leído, el panorama actual, me hacen ver las cosas de modo tan siniestro. Tan agresivo y pesimista. Por qué creo ver sólo gentuza cuando los miro, pese a saber que entre ellos hay gente perfectamente honorable. Por qué, de admirar y respetar a quienes ocuparon esos mismos escaños hace veinte o treinta años, he pasado a despreciar de este modo a sus mediocres reyezuelos sucesores. Por qué unas cuantas docenas de analfabetos irresponsables y pagados de sí mismos, sin distinción de partido ni ideología, pueden amargarme en un instante, de este modo, la tarde, el día, el país y la vida.

Quizá porque los conozco, concluyo. No uno por uno, claro, sino a la tropa. La casta general. Los he visto durante años, aquí y afuera. Estuve en los bosques de cruces de madera, en los callejones sin salida a donde llevan sus irresponsabilidades, sus corruptelas, sus ambiciones. Su incultura atroz y su falta de escrúpulos. Conozco las consecuencias. Y sé cómo lo hacen ahora, adaptándose a su tiempo y su momento. Lo sabe cualquiera que se fije. Que lea y mire. Algún día, si tengo la cabeza lo bastante fría, les detallaré a ustedes cómo se lo montan. Cómo y dónde comen y a costa de quién. Cómo se reparten las dietas, los privilegios y los coches oficiales. Cómo organizan entre ellos, en comisiones y visitas institucionales que a nadie importan una mierda, descarados e inútiles viajes turísticos que pagan los contribuyentes. Cómo se han trajinado –ahí no hay discrepancias ideológicas– el privilegio de cobrar la máxima pensión pública de jubilación tras sólo 7 años en el escaño, frente a los 35 de trabajo honrado que necesita un ciudadano común. Cómo quienes llegan a ministros tendrán, al jubilarse, sólidas pensiones compatibles con cualquier trabajo público o privado, pensiones vitalicias cuando lleguen a la edad de jubilación forzosa, e indemnizaciones mensuales del 100% de su salario al cesar en el cargo, cobradas completas y sin hacer cola en ventanillas, desde el primer día.

De cualquier modo, por hoy es suficiente. Y se acaba la página. Tenía ganas de echar la pota, eso es todo. De desahogarme dándole a la tecla, y es lo que he hecho. Otro día seré más coherente. Más razonable y objetivo. Quizás. Ahora, por lo menos, mientras camino por la carrera de San Jerónimo, algunos sabrán lo que tengo en la cabeza cuando me cruzo con ellos.

 

FUENTE. ARTURO PEREZ REVERTE. XL SEMANAL.

 

EL DERRIBO

DESPUÉS DE CATALUÑA SERÁ “NACIÓN” VASCONIA, Y CON ELLA LA DESEADA NAVARRA, QUE SERÁ MONEDA DE CAMBIO DE APOYOS Y FAVORES.

ALFONSO USSÍA. LA RAZÓN. DOMINGO 4 DE MAYO DE 2008

Según las últimas filtraciones, el sector izquierdista y nacionalista del Tribunal Constitucional, mayoritario por el voto de calidad de su Presidenta, se dispone a desmontar España. De aceptar que Cataluña sea definida en el preámbulo del Nuevo Estatuto de Autonomía como una “nación”, se culminaría no sólo una barbaridad relacionada con los intereses políticos y partidistas, sino el principio del derribo de una unidad casi milenaria, y por lo tanto, de una descomunal traición. Ya ha anunciado el dirigente nacionalista Artur Mas, que si Cataluña es reconocida como “nación” por el Tribunal Constitucional -y parece que así será-, tendrá que establecerse una relación bilateral con el Estado. Una nación no puede formar parte de otra nación, y eso es lo que pretenden hacer los que han llevado, por pactos políticos y conveniencias de gobernación, a España a una situación límite y con la única salvación jurídica del Tribunal Constitucional, salvación que no tendrá lugar porque muchos de sus miembros son agentes políticos marcados por la obediencia al Poder Ejecutivo.

Por lógica, después de Cataluña será “nación” Vasconia, y con ella la deseada Navarra, que será moneda de cambio de apoyos y favores. Y Galicia aguardará a que le llegue el turno, y España pasará a no ser casi nada, porque una nación de naciones con relaciones bilaterales del Estado con cada una de ellas se convertiría en un despropósito insoportable de mantener. Los nacionalismos son insaciables, y el único plato que colma su hambre es la independencia. Con la posible aceptación del término “nación” para Cataluña por parte del Alto Tribunal, el camino hacia la descomposición de España queda inagurado y abierto.

Eso sí, sabremos uno por uno los nombre y apellidos de los autores de la tropelía. No nos servirá de mucho ese conocimiento, pero al menos vivirán con la verguenza de no poder esconder la autoría del derribo. En las nuevas “naciones” serán tratados como héroes, pero en la Nación única se les señalará con el dedo de la acusación popular con mucha más fuerza y dureza conceptual que la elegida para señalar a los irresponsables. Podría darse el caso de que el derribo de España lo propiciara un empate roto por el voto de calidad de la Presidenta del Tribunal Constitucional. Que de una sola persona dependa el futuro de España, es algo que aterroriza.

Podría suceder que lo rumores y las filtraciones no respondieran a la realidad, pero me temo lo peor. Y a este callejón sin salida, porque la salida está ocupada y bloqueada por quienes tienen la última palabra, hemos llegado por los infames pactos políticos de un socialismo que se ha entregado a los nacionalismos extremos para gobernar.

Empiezo a sentir asco por una sociedad tan mansa y apacible que todo lo acepta. Empiezo a sentir asco por una clase política que juega con lo pertenece a todos. Por una Alta Justicia que ya ha demostrado en asuntos prévios hasta qué punto puede establecerse en las soterras. Por un mundo económico y financiero que traga lo que sea con seguir en el palmito de los inmensos beneficios. Parece que estamos siendo gobernados, juzgados y tutelados por Pajares. Derribo inmediato.